miércoles, 7 de enero de 2009

Krauze anda espantando con el petate del muerto


Enrique Krauze no es un intelectual orgánico, si por éste se entiende sobre todo a los escritores-literatos que de alguna manera chupan de la ubre político-gubernamental. Los Aguilar Camín, verbigracia, lo hicieron con el salinismo y después mordieron la mano que les dio ahora sí que a manos llenas. No es de esos Krauze, con todo y su capilla-mafiosa de intelectuales como sociedad cerrada, ya que no entra nadie más sin la autorización del gurú Krauze.
Éste es un escritor al servicio ideológico-empresarial, cuando más a la derecha mejor, pera no muy alejado del estilo de Luis Pazos (éste, además, protector de los banqueros y cobra como si fuera defensor de los cuentahabientes) andar asustando a los patrones, capitalistas y demás fauna que defiende al mercado libre cuando le conviene y cuando aparecen las crisis, suplicar la intervención gubernamental para que les regalen subsidios y para que la intervención del llamado Estado (que Krauze y los suyos confunden con los poderes estatales) controle con su mano visible lo que la “mano invisible” empresarial, comercial y patronal tras sus abusos, puso en jaque mate al capitalismo con todos sus ismos.
Acaba Krauze, con buen ojo para vender libros, de publicar su crítica al venezolano Hugo Chávez, mientras se hace de la vista gorda con los problemas del calderoniso, le carga la mano al lópezobradorismo y receta salvaciones contra las posibles amenazas que se ciernen sobre nuestro país. Sostiene Krauze que en la Venezuela a la que pone contra la pared en su libro El poder y el delirio, es mucho más democrática que México y que los mexicanos estamos “dormidos” a diferencia de los venezolanos que, “acorralados por Chávez, se han puesto alertas”.
Allá los empresarios han tenido gran parte de la responsabilidad (Krauze, como religioso que es hasta las cachas, habla de culpa) ya que atacaron la democracia y la llevaron al filo del suicidio. Quiere Krauze organizar una cruzada con empresarios mexicanos que dejen la “antipolítica” y se metan de lleno (como cuando invirtieron millones de pesos para difamar a la oposición y por lo que ahora están molestos ya que se les impide calumniar en televisión y radio) a la actividad como partidos políticos.
Y anda muy activo criticando y atacando a Chávez y para eso se fue España (a comer, desayunar y cenar paella y quejarse de no poder comerse unos huevos rancheros con harto chile, El País: 16/X/08) y ya de regreso se fue al Club de Industriales para “alertar” a los empresarios, afirmando que los venezolanos son más democráticos que los mexicanos (Reforma: 12/XII/08) y manifestar que allá la izquierda, los intelectuales de centro-izquierda (mientras Krauze es de extrema-derecha con afinidades conservadoras) tienen la esperanza de implantar la democracia. En ese lío de confusiones, Krauze anda espantando con el petate chavista a los empresarios mexicanos y es que esa campaña deja dinero y vende su libro.
Alvaro Cepeda Neri (Ecos de la costa, 7.Ene.09)